LA HISTORIA DE AMALUHA

Tenía nueve años la primera vez que me senté frente a la máquina de coser Pfaff de mi madre. ¿El resultado? Un vestido de ballet estilo Brigitte Bardot a cuadros rosas y blancos. ¡Vaya si destaqué en esa clase de ballet! 🩰

Esa chispa me llevó a la Academia de Sastrería de Copenhague en 1990, seguido de años de aprendizaje y, finalmente, a abrir mi propia tienda, Ballroom, en 2001. La vida pasó: viajé por el mundo, formé una familia e incluso me alejé por completo de la industria de la moda en 2015.

Pero quien es artesana, lo es para siempre.

Echaba de menos el zumbido de la máquina y el tacto de la tela como para mantenerme alejada. Fundé Amaluha en 2022 para volver a lo que amo: buscar tesoros textiles vintage por todos los rincones del mundo y darles una nueva vida. ✨

Cada pieza que hago es única. Es mi forma de elegir la artesanía lenta y con alma por encima del ruido de la producción masiva. Tener una pieza de Amaluha debería sentirse como un gran abrazo. Está hecha para ser divertida y fácil, ya sea para secarte tras un chapuzón invernal, entrar en calor después del surf o simplemente tomar tu primer café mientras sale el sol. ☕️

Confecciono cada prenda a mano aquí mismo, en Skåre, un pequeño pueblo de pescadores en la costa sur de Suecia, donde vivo con mis dos hijos y nuestro perro a tiempo parcial, Spökis. 🇸🇪

Únete a mí y sigue la marea.

Madde HaenschFundadora de Amaluha

¿Qué hay en un nombre?

Ama — amar

a mà — a mano

Ma · Lu · Ha — Mi nombre completo: Madeleine Luise Haensch.

(Llamada así por mi bisabuela, Luise). Artesana. 🧵